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Recomendaciones para ser más organizado durante el tiempo de contingencia

  • La contingencia que vivimos por la pandemia de COVID-19 ha desarrollado nuevos hábitos en nuestro día a día, a los que debes adaptarte.
  • En medio de esta adaptación, el trabajo remoto se ha convertido en una oportunidad clave para las personas.
  • Un elemento que no podemos perder de vista en medio de esta contingencia es el que nos advierte sobre la posibilidad de poder crear nuevas pautas de consumo.

Vivimos acciones que debemos de llevar a cabo durante esta contingencia, en que la pandemia de COVID-19 ha obligado al replanteamiento de las necesidades que se viven en nuestro día a día.

En la siguiente entrevista con Ariel Almazán, director de Consultoría de Salud en Mercer Marsh Beneficios, hablamos de salud mental, sobre cómo tener un día de actividades mejor organizado y cómo cumplir con las metas diarias.

La pandemia obligó a nuevos hábitos laborales, ¿cómo enfrentarlos desde el plano de la salud mental, para quienes no han logrado adaptarse y han acumulado estrés, ansiedad por ello (por ejemplo, adaptarse a la digitalización de sus labores).

Definitivamente las condiciones de trabajo han cambiado de manera repentina y pareciera que la línea entre lo laboral y lo personal hubiera desaparecido, la gente está desempeñando diferentes roles, que usualmente se podían delimitar claramente (social, familiar, laboral), al mismo tiempo generando niveles importantes de estrés, frustración y ansiedad; y si bien la tecnología se ha presentado como un fuerte aliado, no podemos dejar de considerar que el uso inadecuado de esta puede resultar contraproducente.

De pronto nuestra vida gira alrededor de computadoras y dispositivos electrónicos que es necesario aprender a controlar y a incluirlos como parte de nuestra vida sin que estos representen nuestra vida como tal, por tal razón es indispensable que empleados y empleadores tengan consideradas estrategias de protección y promoción del bienestar emocional, el teletrabajo “forzado” ha llegado para quedarse y ha roto diversos paradigmas alrededor de este tema empujando a las organizaciones a flexibilizar y adecuar diversos lineamientos, procedimientos y políticas corporativas, las cuales deben considerar los diversos factores de riesgo laboral (psicosocial, ergonómico, físico, entre otros) a los que la población trabajadora pudieran estar expuesta y ha hecho evidente la necesidad de fortalecer sus estrategias de salud y bienestar en general.

En lo que respecta puntualmente a la salud mental o bienestar emocional es importante favorecer las condiciones que minimicen la incertidumbre entre los colaboradores: contar con una estrategia puntual de comunicación basada en la empatía y transparencia; buscar alternativas que permitan “humanizar” la actividad diaria (valerse de la tecnología para promover actividades como festejos, charlas casuales e interacciones entre los equipos de trabajo); establecer claramente los objetivos y metas dentro de un escenario viable ante las condiciones actuales; evitar el “micromanagement” por parte de los líderes, confiar en los equipos de trabajo; respetar horarios de trabajo y considerar que los colaboradores deben atender otros roles dentro de su espacio individual; promover descansos (pausas activas) que permitan que los colaboradores puedan tener diversos momentos de “desconexión” a lo largo de su jornada; fomentar descansos vía vacaciones donde los colaboradores se desconecten totalmente del ambiente laboral; y finalmente demostrar un interés genuino por la salud y la seguridad de la gente.

¿Qué elementos ayudan a una persona a motivarse durante esta contingencia y lograr mantener su productividad en el trabajo?

Es una realidad que la adversidad pone a prueba nuestras fortalezas y la manera que hacemos uso de estas. Sin embargo es importante mantener un nivel óptimo de motivación que nos empuje y movilice a encontrar estas fortalezas y nos permita enfrentar la situación que estamos viviendo.

Algunas de los elementos que debemos mantener alejados de nosotros durante estos momentos son:

  • Quejas alrededor de lo que está ocurriendo.
  • Pensamientos catastróficos que contemplen la situación como algo permanente que “nunca” va a terminar.
  • Creer que no existe solución y por lo tanto no contribuir con las acciones que desde lo individual puedan impactar positivamente en lo colectivo.
  • Creer que los malos momentos nunca aportan nada positivo en nuestra vida.
  • Reprimir nuestras emociones.
  • Creer que no requerimos de figuras de apoyo en estos momentos.

Si contemplamos el momento que estamos viviendo desde una perspectiva constructiva, podremos enfocarnos en la búsqueda de soluciones, dejando a un lado la negatividad, la queja y la inactividad, lo anterior invariablemente impactará positivamente en nuestra salud física y mental y por consiguiente en nuestra concentración hacia lo positivo, mejorando considerablemente nuestra productividad.

¿Qué estrategias recomiendas para organizar un día, semana, mes de trabajo y lograr resultados?

Inicialmente es necesario tener claridad en los objetivos y metas de trabajo establecidos, mantener una adecuada comunicación con mi líder, tener reuniones periódicas (altamente efectivas) con mi equipo de trabajo.

Desde lo individual, es necesario contar primeramente con un espacio adecuado para realizar mi trabajo (bien ventilado e iluminado), contar con las herramientas necesarias que me permitan trabajar vía home office, establecer rutinas y horarios donde se consideren tiempos breves de descanso, levántate temprano, báñate y vístete cómodamente (estar en pijama no es la mejor opción) respetar horarios de comida, así como de inicio y fin de actividades, fija tus horarios y asegúrate que tu familia los conozca y respete (no estamos de vacaciones), destina un tiempo (20 minutos) para organizar tu día, sé realista con los tiempos, procura enfocarte en una sola tarea a la vez, el multitasking no es saludable ni productivo.

Fuente: Merca20.